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miércoles, 21 de octubre de 2026

PADRE CLARET

CARTA ABIERTA A TODOS LOS EDUCADORES DE LOS COLEGIOS DE LA PROVINCIA CLARETAIANA DE SANTIAGO

Queridos educadores y educadoras

Un año más, la fiesta del P. Claret nos invita a detenernos en medio del ritmo intenso de estas primeras semanas de curso y volver la mirada hacia quien está en el origen de nuestra identidad y nuestra misión.

Celebrar a Claret no es solo recordar a una figura importante de nuestra historia. Es, sobre todo, preguntarnos qué significa hoy educar con espíritu claretiano.

Claret fue un hombre apasionado, inquieto y atento a la realidad de su tiempo, convencido de que su vida encontraba sentido al servicio de los demás y del anuncio del Evangelio. Supo dejarse interpelar y buscar caminos nuevos para responder a las necesidades de su tiempo. Por eso sigue siendo para nosotros una manera de mirar, de situarnos y de servir.



Y esa manera de estar queremos hacerla visible cada día en nuestros colegios. La hacemos realidad cuando educamos con rigor e ilusión; cuando descubrimos posibilidades, acogemos y acompañamos; cuando dedicamos tiempo a quien lo necesita; cuando trabajamos juntos y cuidamos los pequeños detalles que hacen que cada persona se sienta reconocida y valorada.

La vivimos también en el cuidado entre nosotros, una de las fortalezas y señas de identidad de nuestros colegios. La cercanía, el respeto, la escucha y la ayuda mutua nos permiten sentirnos acogidos, valorados y parte de un proyecto compartido. Sigamos cuidando este modo de relacionarnos, porque cuidar a quienes cuidan de otros forma parte también de nuestra manera claretiana de educar.

Porque ser un colegio claretiano no depende solo de lo que decimos que somos, sino de cómo vivimos cada día aquello que somos.

Y en esta tarea todos somos importantes: quienes estáis en las aulas y quienes trabajáis en administración, secretaría, recepción, mantenimiento, comedor, limpieza, transporte y tantos otros servicios. Desde responsabilidades diferentes, todos hacemos posible que nuestros colegios sean lugares donde educar, acompañar y ayudar a crecer.

Por eso quiero daros las gracias. Gracias por vuestro trabajo diario, también por el que no siempre se ve; por vuestra profesionalidad, disponibilidad y compromiso; y por poner vuestras capacidades al servicio de este proyecto que compartimos.

Claret nos enseñó a no instalarnos, a estar atentos a nuestro tiempo y a buscar siempre la mejor manera de servir. Que su ejemplo nos ayude a seguir construyendo colegios en los que eduquemos con competencia y esperanza, cuidándonos y cuidando a quienes nos han sido confiados y poniendo corazón en lo que hacemos.

En nombre del Equipo de titularidad y también personalmente, os deseo una muy feliz celebración.

¡Feliz día del P. Claret!

 

 

Simón Cortina Hevia CMF

Coordinador del Equipo de titularidad

coordinador.et@colegiosclaretianos.es


lunes, 7 de septiembre de 2026

Bienvenidos. Todo comienza con un latido

 TODO COMIENZA CON UN LATIDO

Cuidar, liderar y educar juntos un nuevo curso

Cada septiembre tiene algo de comienzo y de promesa. Volvemos a encontrarnos con proyectos renovados, con nuevas ilusiones y también con retos que nos invitan a dar lo mejor de nosotros mismos. Iniciamos un nuevo curso con gratitud por el camino recorrido y con la confianza de quien sabe que educar sigue siendo una de las tareas más valiosas y transformadoras que una persona puede asumir.

Este curso, además, se abre bajo el lema “Todo comienza con un latido” inspirado en las primeras palabras de la Oración Apostólica de San Antonio María Claret: “Que te conozca y te haga conocer”. Tal como se ha trabajado en los materiales pastorales de este año en el Encuentro celebrado en Madrid el 2 de septiembre, el latido simboliza aquello que da vida, orienta y sostiene todo lo demás: el encuentro que transforma el corazón y pone en marcha un camino de crecimiento y misión.



También nuestra tarea educativa necesita ese latido. Necesita recordar qué es lo que nos mueve, cuál es la razón profunda de nuestro trabajo y qué horizonte compartimos como Red. Porque educar no consiste únicamente en transmitir conocimientos o desarrollar competencias. Educar es acompañar personas, ayudarles a descubrir quiénes son, qué les apasiona y cómo pueden poner sus talentos al servicio de los demás.

En este contexto comienza también el recorrido de nuestro nuevo Plan Estratégico bajo el título “Cuidar y liderar”. Este plan nace del convencimiento de que ambas dimensiones son inseparables: cuidar la misión, las personas y los centros que la hacen posible; y liderar con visión, responsabilidad y esperanza el proyecto educativo claretiano en un contexto cada vez más complejo y cambiante. Su propósito es ofrecernos una orientación común para trabajar de forma coordinada, coherente y corresponsable, poniendo siempre en el centro nuestra misión educativa y evangelizadora.

Más que un documento, queremos que sea una brújula compartida. Una referencia que nos ayude a alinear prioridades, fortalecer el trabajo en red y tomar decisiones con una mirada más amplia y más estratégica. Como hemos venido afirmando en distintos encuentros de directivos, no partimos de cero. Somos una Red con una historia compartida, con experiencia acumulada y con una identidad sólida. El reto ahora es seguir creciendo en profundidad, haciendo más intencional, más sistemático y más colaborativo nuestro modo de trabajar juntos.

Los desafíos que tenemos por delante son importantes. La evolución demográfica, los cambios sociales y culturales, la normativa educativa, las nuevas necesidades de nuestros alumnos, la sostenibilidad de nuestros proyectos educativos o el fortalecimiento del liderazgo en nuestros centros nos exigen lucidez, capacidad de adaptación y visión de futuro. Pero también nos ofrecen la oportunidad de renovar nuestro compromiso con una educación de calidad, evangelizadora y profundamente humana.

Entre esos retos ocupa un lugar destacado la inteligencia artificial. Durante este curso seguiremos profundizando en el posicionamiento institucional que hemos definido como Red en la reunión mantenida el pasado 4 de septiembre. No entendemos la inteligencia artificial únicamente como una innovación tecnológica, sino como una realidad que interpela nuestra manera de enseñar, aprender, evaluar, acompañar y formar personas. Queremos abordarla con responsabilidad, sentido ético, mirada educativa y espíritu crítico, aprovechando sus posibilidades al servicio del aprendizaje y del crecimiento integral del alumnado, sin perder nunca de vista que la tecnología debe estar al servicio de la persona y no al revés.

Comenzamos el nuevo curso con esperanza. Con la esperanza de quienes saben que educar es sembrar futuro. Con la confianza de quienes creen que cada alumno merece ser acompañado personalmente. Y con la convicción de que, cuando cuidamos y lideramos desde el Evangelio y desde el espíritu de Claret, seguimos ofreciendo a nuestro mundo una propuesta educativa con corazón, sentido y capacidad transformadora.

Que este curso 2026-2027 sea para todos, un tiempo de crecimiento, de aprendizaje compartido y de renovado compromiso con nuestra misión.

Porque, también para nuestra Red de centros, todo comienza con un latido. Y ese latido compartido sigue siendo hoy la pasión por educar, evangelizar y acompañar la vida de nuestros alumnos.

Simón Cortina Hevia CMF

Coordinador del Equipo de Titularidad

Colegios Claretianos de la Provincia de Santiago

 

miércoles, 16 de julio de 2025

FELICIDADES

 A TI CONGREGACIÓN QUERIDA

Un año más celebramos la festividad eclesial de la Virgen del Carmen. Virgen marinera, Virgen querida en muchos lugares que simboliza el amor y el cuidado que la Madre pone en todos y cada uno de nosotros, especialmente en los momentos de mayor zozobra y tormento.

Y celebramos que tal día como hoy, allá por el año 1849, en aquella pequeña habitación del seminario diocesano de Vic, el Padre Claret, rodeado de cinco amigos, y bajo el amparo del María en su Corazón, decidió emprender “una grande obra”.



Y aquí estamos nosotros, lejos ya de aquel momento fundacional, pero emocionalmente centrado en aquella pequeña habitación, como si fuéramos uno más de aquel grupo de pequeños-grandes locos por llevar el amor de Dios a todos los rincones del mundo, especialmente al corazón de todas las personas.

La mayoría de los educadores ya disfrutamos de un periodo merecido de descanso. Conviene cuidarnos y dejarnos cuidar. Nuestra tarea es tan exigente y activa que es imprescindible hacer un alto en el camino y dedicarnos a nosotros mismos y los nuestros en la forma que cada uno estime más conveniente. El nuevo curso nos espera y seguro que volverá a exigir del nosotros lo mejor, como cada año. Estaremos preparados.

Pues a ti, Congregación querida, felicidades en tu celebración, enhorabuena por tantos años anunciando la Buena Noticias y siendo buena noticia para todos los que nos acercamos a ti. Nosotros seguiremos tus caminos, en familia, en el espíritu de Antonio María Claret, para que las personas de todo el mundo tengan vida, y la disfruten en el Señor.

 

Equipo Pedagógico

Equipo de Titularidad

Claretianos de Santiago

martes, 15 de octubre de 2024

A VUELTAS CON LA LECTURA

 LA LECTURA DIALÓGICA, UNA METODOLOGÍA PARA TRABAJAR EL LENGUAJE ORAL.

En el Claret de Segovia estamos implantando un proyecto para mejorar las habilidades de alfabetización de nuestros alumnos en Educación Infantil y primer ciclo de Primaria. Es un proyecto ambicioso que pretende, desde una base científica, sistematizar en estos cursos la estimulación de los aspectos sensoriomotores y del lenguaje oral, como prerrequisitos fundamentales para la adquisición de la lectoescritura. Pretendemos con él mejorar la competencia lingüística (oral y escrita) de todos los alumnos y reducir las dificultades de aprendizaje.



Dentro de este proyecto, hemos tenido una formación específica en Lectura dialógica, impartida por María Mateo, de Cuentos para crecer (https://cuentosparacrecer.org/ ), que nos responde a estas preguntas:

1.      ¿Qué es la lectura dialógica?

Es una metodología de lectura compartida que nace a finales de los 80 en estados unidos de la mano del Dr. Longian y el Dr. Whitehurst en el Stoony Brook reading and Language Programme que busca maximizar la adquisición de habilidades pre-lectoras.

 

2. ¿Qué beneficios aporta trabajar la lectura dialógica desde la etapa de infantil para el proceso de alfabetización?

La lectura dialógica tiene importantes beneficios en términos de desarrollo del lenguaje, (habilidad pre-lectora clave) en términos de trabajo sobre la futura comprensión lectora y en término de motivación, de conexión emocional con la lectura.


    3. ¿Es importante implicar a las familias? ¿Cómo?

Es importantísimo implicar a las familias. Creo que en dos sentidos: en el primero de ellos, transmitiendo mucha calma y proporcionando información sobre el proceso de adquisición de la lecto-escritura, y en segundo lugar, haciendo mucho hincapié en aquello que podemos hacer en casa: limitar tiempo de pantalla, contar muchos cuentos, hablar, hablar y hablar; salir al exterior y jugar, saltar, movernos; no forzar. Las familias tienen una labor esencial que es la ayudarnos a edificar las bases de lenguaje y el fomento lector.

 

Por tanto, es una metodología muy pautada y muy validada científicamente que mejora significativamente las habilidades prelectoras de los niños, sus habilidades lingüísticas y su motivación hacia la lectura.

 

maria@cuentosparacrecer.orh

https://www.instagram.com/cuentos_para_crecer_lecto?igsh=MXFydDhoeGVrMjNpOA==

miércoles, 22 de mayo de 2024

GRADUADOS. ¡ENHORABUENA!

 ¿HA MERECIDO LA PENA?

Llegan los días de graduar a nuestros alumnos. Y con ello se activa una de las funciones ejecutivas más relevante para el aprendizaje: la memoria. Y con la memoria, el olvido.

Recordamos gracias a que olvidamos y porque olvidamos unas cosas, recordamos otras. Tal vez la diferencia entre una vida miserable y una excelsa sea que uno no es capaz de olvidar lo malo y el otro recuerda solo lo bueno… tal vez, quien sabe.



El caso es que, digresiones filosóficas aparte, un año más despedimos en nuestros colegios a una nueva generación de alumnos. Me pregunto ¿qué se llevan? ¿qué será de ellos? ¿cuántos nos recordarán desde el cariño? ¿a quién recordarán? ¿son personas íntegras, dignas y espirituales? En definitiva: ¿ha merecido la pena?

Solo Dios sabe, y esa es nuestra confianza. Dios no hace chapuzas y como gran arquitecto, sabe que todo proyecto tiene su dosis de trabajo oscuro, en silencio, en la sombra. Quiero felicitar a las decenas de educadores que han pasado por la vida de cada uno de estos alumnos que nos deja: maestros, monitores, catequistas… cuidadores. Cada uno de ellos ha intentado sembrar lo mejor, y eso, tarde o temprano dará fruto.

Después de 6, 10 o 15 años de contacto con nosotros, ¿volverían a elegirnos las familias para educar a sus hijos? Pregunta del millón. Y quiero pensar que sí, que les ha merecido la pena. Supongo que cada familia tendrá un “pero”, una mala experiencia en momento determinado de su vida colegial, pero ¿qué viaje no tiene un sinsabor, una decepción? Y más un viaje tan largo como este. Nos entregaron su tesoro, todos valiosos. Solo espero haber contribuido a que ese tesoro sea aún más rico y valioso.



Cuando hablo con nuestros alumnos me quedo con las ganas de hacerles esta pregunta; ¿te ha merecido la pena estar con nosotros? ¿por qué? Tal vez, su bondad natural y el momento tremendamente afectivo que están viviendo les lleve a contestar que sí, pero será pasado un tiempo cuando realmente la respuesta sea más auténtica. Deseo de corazón que tengan sano orgullo de ser Claret, CODEMA, Corazón de María. Deseo que hagan brillar esa luz en sus vidas y que vuelvan a esa “pedagogía de la cordialidad”, del cuidado, de ir a lo profundo, a ese corazón de Madre, cuando las cosas no vayan del todo bien.

Por último, me pregunto si para una comunidad misionera merece la pena ocupar personas, tiempos y recursos en educación. Me pregunto ¿ha merecido la pena educar a estos chicos y chicas que hoy nos dicen adiós? La Misión está siempre “a la vuelta de la esquina” y quien no ve su Misión a la vuelta de la esquina corre el riesgo de no encontrarla jamás. Claro que ha merecido la pena. Para muchos ha sido el primer anuncio del Evangelio, para otros ha sido su confirmación en el paso de una fe recibido en una fe personal experimentada y vivida. Seguro que a otros tantos no les ha llegado el momento, pero quiero pensar que cuando les llegue el momento, recordarán que una vez, hace mucho tiempo, un colegio Claretiano les transmitió la fe, el optimismo por la vida y el amor por los demás.

Ha merecido la pena. ENHORABUENA.

Equipo Pedagógico Provincial

Equipo de Titularidad

Provincia Claretiana de Santiago

jueves, 25 de abril de 2024

CLARET FUENSANTA ES OTRA HISTORIA

 Súper C pactando por el mundo nos ha impulsado a descubrir el Pacto Educativo Global

Este curso ha sido intenso, lleno de experiencias y vivencias que han ido transformando nuestras mentes y nuestros corazones. Por eso, hemos querido compartir con las personas más cercanas todo lo vivido y aprendido y no hemos podido resistirnos a gritar a los cuatro vientos nuestro descubrimiento porque, nuestro colegio debe traspasar sus muros.

Iniciando curso, en septiembre, recibimos un mensaje de Súper C: la versión fuensantina, producto de la mirada infantil de niños y niñas de nuestro Padre Claret.

Súper C llegó, con maletas facturadas en distintos destinos, tras un viaje intenso por toda nuestra casa común y consternado por los contrastes que a veces en ella se dan, decidió enviar unas cuantas maletas a los alumnos de Fuensanta repletas de información y objetos que daban pistas para descubrir los distintos retos que nos quería compartir.



Así fue como de la mano de Súper C los alumnos de primaria decidieron que, si Súper C solo no podía, ellos tampoco; por eso, decidieron pedir ayuda a los alumnos de secundaria y nacieron las primeras alianzas: los apadrinamientos internos.

Esos apadrinamientos fueron muy especiales y generaron complicidades fruto de la experiencia de estar al servicio del otro. Cada alumno debía de acompañar a su apadrinado y cada apadrinado debía acompañar a su padrino. Así se lanzaron a los cuatro retos que tenían como compromiso principal cuidar la casa común.

El primer reto liderado por los alumnos del primer ciclo de primaria y segundo de secundaria descubrieron que la naturaleza necesitaba ayuda y tras propiciar la alianza externa con los bomberos de Valencia decidieron que tenían que pasar a la acción. Comprometerse haciendo e ir más allá: responsabilizar a sus familias.

Iniciaron el reto repoblando una zona afectada por un incendio en su localidad, continuaron creando un huerto en el cole y acabaron planteando a todas sus familias la necesidad de acciones pequeñas a través del lápiz plantable.

El segundo reto liderado por los alumnos del segundo ciclo de primaria y tercero de secundaria fue conocer la realidad que viven los animales en todos los rincones del planeta teniendo en cuenta sus necesidades y sobretodo, planteándose si el trato que les damos es justo y digno.

Iniciaron el reto conociendo la protectora Felcan y tras crear la alianza con ellos, visitaron un refugio y lanzaron una campaña de manufactura de collares solidarios que con su recaudación pudieron afianzar la alianza externa.

El tercer reto liderado por los alumnos de quinto y sexto de primaria y cuarto de secundaria fue conocer la situación actual de las aguas trabajando de la mano con los técnicos de Aguas de Valencia y esto posibilitó una nueva alianza que llevó a nuestros alumnos a salir a zonas turísticas cercanas y ser conscientes de los abusos que el ser humano realiza en su vida diaria. Tras una asamblea de alumnos se creó una petición de firmas online para solicitar el apoyo en el Ayuntamiento y colocar papeleras en los lugares turísticos y potenciar así el cuidado de la casa común.

Y el cuarto y último reto, liderado por los alumnos de primero de la eso y la Formación Profesional Básica consistió en conocer los contrastes mundiales que generan la contaminación textil y adentrarse en la reflexión de que una parte del mundo esté inmerso en un sistema de fast fashion creando en la otra parte, un increíble cementerio textil. Tras un módulo de corte y confección para dar alternativas a la ropa usada, generaron una campaña de sensibilización llamada “La ropa como los gatos tiene 7 vidas” y con ella buscaron la alianza de otro colegio institucional que se sumó a la causa: Claret Benimaclet.



Tras la superación de los cuatro retos de la mano de Súper C y habiendo viajado a muchos destinos, íbamos conformándonos como una comunidad abierta a la acogida y con el firme compromiso del cuidado de la casa común y de la renovación de la economía y la política.

Pero Súper C tenía previstos mayores retos para nosotros y se alió con el alumnado más pequeño, los alumnos de infantil.

A ellos les marcó como destino el Polo Norte y les pidió que susurraran a sus mayores un gran secreto: en la vida hay gente realmente especial que se convierte en guardianes de piedras preciosas y necesarias para la creación de un nuevo humanismo.

Así pudieron descubrir los alumnos de primaria un valor que a modo de piedra preciosa guardan nuestros mayores: el amor incondicional y; los alumnos de secundaria pudieron descubrir que las personas con discapacidad deberían nominarse personas con capacidades extraordinarias porque no hay nada más extraordinario que derribar muros salvaguardando la inocencia, el esfuerzo y la superación.

Y cuando los más pequeños regresaron del Polo Norte, consternados de la situación que están sufriendo los osos polares, lanzaron un compromiso a toda su comunidad. Pero, rápidamente, entendieron que debían buscar mayores alianzas y buscaron jóvenes generaciones del Claret Benimaclet y del Claret Segovia, afianzando así dos nuevas alianzas institucionales.

  

Súper C se entusiasmó al ver que sí pueden hacerse muchas acciones que pueden generar alianzas y sinergias entre los seres humanos para alentar compromisos importantes y con ese entusiasmo decidió coger aire, observar el mundo desde otra perspectiva porque no cabe duda que hay sombras, pero, también, muchas luces.

Por ello, cuando tomando aire se encontró con el Papa Francisco le quiso mostrar todo lo que había observado y ambos coincidieron en que el Pacto Educativo Global no es un sueño, sino una meta alcanzable.



“En Fuensanta construir el proyecto de la mano de sus jóvenes generaciones ha sido descubrir el Pacto Educativo Global junto con las verdades que dan sentido a la vida”

Comunidad educativa Claret Fuensanta

martes, 9 de abril de 2024

PACTO GLOBAL EDUCATIVO CMF

 

Para todo el mundo

San Antonio María Claret pronunció la frase “Mi espíritu es para todo el mundo” queriendo definir su misión; lo dejó claro: ninguna limitación. ¿Cómo puede ser que alguien se plantee que la razón de ser, la misión de su vida implica a todos los lugares y a todas las personas del mundo? Los cofundadores, esos cinco sacerdotes con los que fundó la Congregación el 16 de julio de 1849 en Vic, le llamaron la atención a Claret sobre la falta de realismo de una misión, con pretensión de ser universal, que comenzaba con 6 personas.




En la actualidad, año 2024, los Hijos del Inmaculado Corazón de María, Misioneros Claretianos, estamos en más de 70 países anunciando el Evangelio a todos. ¿Fue Claret una especie de visionario que leía el futuro? No, simplemente alguien que se sentía lleno del fuego del amor de Dios y, al sentirlo así, sabía que el anuncio del Evangelio, la Buena nueva de Jesucristo, es un mensaje del Padre Dios para “¡todos, todos, todos!”. Ese afán de universalidad nos ha inducido a estar, en la medida de lo posible, presentes en instituciones laicas nacionales e internacionales, como la ONU, y a estar en un constante diálogo y trabajando común con otras religiones, otras confesiones cristianas, congregaciones religiosas y diócesis, en el lugar del mundo en el que estemos.

Fue el mismo Padre Claret el que escribió una carta al entonces Superior General de la Congregación. P. José Xifré, indicándole que la educación debía de ser un ámbito de evangelización, de educación y promoción integral de los niños y niñas. Evidentemente el Padre Claret utilizabas otras palabras para decir este mismo concepto. En este momento los colegios cmf están presentes en Europa, Asia, África y América y es el segundo ministerio más importante de la Congregación;  en 2022 eran 127 colegios, unos 108.000 alumnos y unos 6.000 educadores. Parece que el impulso del espíritu evangelizador iniciado por Claret continúa muy vivo.



La relación entre los colegios de la Familia Claretiana (Claretianas, Claretianos e Institución Claretiana) es constante tanto en cada país como a nivel mundial. Se han celebrado ya cuatro Congresos de Educadores Claretianos, con una periodicidad de seis años. Los lugares han sido Santo Domingo (República Dominicana), España (Vic), Bangalore (India) y, durante el COVID-19 en el Ciberespacio. En ellos se ha dialogado sobre la diversidad de presencias y situaciones de los colegios claretianos a lo largo del mundo, pero también sobre aquello que nos caracteriza y nos imprime un estilo propio.  El V Congreso se realizará en 2026.

Como Misioneros Claretianos, desde la coordinación que nos ofrece el Equipo cmf ante la ONU, tenemos encuentros semestrales en los que los coordinadores de educación de las distintas regiones de la Congregación ponemos en común noticias, peticiones y proyectos. En el último encuentro Zoom, se propuso la elaboración de un Pacto Global Educativo cmf. En su elaboración habría que implicar a todos los miembros de las comunidades educativas. Quizá, la primera tarea a realizar habría de ser la de conectar centros educativos de unos continentes con otros. Como Provincia Claretiana de Santiago tenemos la intención de repetir la excelente experiencia que educadores de Nigeria, Uganda y Santiago, que tuvimos justo antes de la pandemia del COVID-19; está previsto que lo realicemos en el año 2025.

La universalidad del carisma claretiano, el deseo de “llegar a todo el mundo”, ha de tener un mayor reflejo en el Proyecto educativo de nuestros colegios claretianos de Santiago. En ello estamos. Sin duda, seremos parte muy activa en la elaboración del Pacto Educativo Global CMF y en la interconexión de los colegios.

 

Miguel Ángel Velasco cmf

lunes, 11 de diciembre de 2023

IDENTIDAD CLARETIANA

 

“CURSITOS A MÍ”

Soy claretiano desde niño. No, no vivo en una comunidad ni celebro misa los domingos. En mi ciudad ser claretiano es algo más. Uno pasea por la calle y en la algarabía de un grupo de niños puede escuchar esa expresión de “somos claretianos”. El sentido de pertenencia que genera este colegio en la ciudad trasciende más allá de los muros en los que se imparten sus clases. Mi padre estudió allí y tiempo después también lo hicimos mi hermana y yo, al igual que la mujer que comparte mis días y mis noches y muchos de mis grandes amigos. Cuando aún no teníamos hijos y fantaseábamos con un futuro que veíamos lejano, teníamos la certeza absoluta de que nuestras niñas estudiarían allí.

Fue precisamente volviendo de la “meva segona terra” (que comparto con nuestro querido fundador) y cuando saqué a mi directora de su farragosa labor de julio para tomar el aire, cuando entre conversaciones que poco tenían que ver con el trabajo, me espetó: “este año te toca el curso sí o sí”. Yo bajaba a Segovia a recoger a mi niña mayor a la vuelta de su campamento colegial, este año en un extraño Ourense y no el Piedralaves de toda la vida; y, en mi visita relámpago a la que tira del barco en el que todos vamos, lo que menos me esperaba era llevarme este regalo de dos semanas fuera de casa en un CURSO DE IDENTIDAD. No lo voy a negar, ella, que nos mira a todos con unos ojos especiales, debe de haber visto cosas en mí que yo no percibo ni de lejos. Y no puedo mentir, seguro que vio en los míos en ese momento que no me hacía ni pizca de gracia. ¿Cursitos a mí? Yo, que ya lo he vivido todo;  que fui alumno del colegio desde preescolar; que soy hijo de exalumno y nieto de otro; profesor del cole desde las 25 primaveras; padre de alumnas; que he vivido campamentos en Vinuesa, Benicasim y Benasque y he hecho de monitor en otros tantos. En fin…

Sin darle mayor importancia, recogí a mi pequeña niña grande y retomamos las merecidas vacaciones con la esperanza de que ese verano de un lustro de duración (como nos recuerdan el resto de los mortales que se ven en la obligación de decirnos desde el día uno lo largas que son nuestras inmerecidas vacaciones), pusiera tierra de por medio y la frágil memoria de mi querida directora no recordara nada a la vuelta de las mismas.

Ni que decir tiene que la vuelta con mi peque grande fue un disfrute y que, en las dos horas y media de AVE, me contó lo bien que lo había pasado, cómo la habían cuidado los monitores del campamento, las oraciones de la mañana y un sinfín de peripecias que, por respeto a su intimidad, no puedo desvelar aquí. Nuestro verano siguió sin novedad y con el disfrute de gente y vida que solemos tener en nuestro pequeño paraíso catalán. Pero la vuelta, por si el mero hecho de volver no fuera tristeza suficiente, tiraría por tierra mis esperanzas de que el querido alemán hubiera hecho mella en la memoria de mi directora.

Comenzamos el curso con ese septiembre que me encanta, no siempre ha sido así (las nuevas generaciones crecerán sin saber el temor con el que se afrontaba el cierre veraniego y las complicadas recuperaciones; y eso si las nuevas reformas educativas no los pasan directamente de curso solo con el simple paso del tiempo como criterio de adquisición de las consabidas competencias; competencias basadas en unos criterios de evaluación que evaluaremos mediante esos indicadores de logro. Perdón, que me pierdo). Y como el tiempo pasa volando, llegó noviembre con su maravilloso “CURSO DE IDENTIDAD, CARISMA Y ESPIRITUALIDAD CLARETIANA”. No es que tenga yo problema para relacionarme; pero, me alegré al saber que no viajaba solo. Así, acompañado por mi descubrimiento de Infantil (trabajamos en un colegio tan grande que muchas veces nos perdemos demasiadas personas interesantes por el camino) y dejando conciliada como pude una semana de suplencias, exámenes a la vista, y una maravillosa mujer que no me iba a reprochar a la vuelta el abandono con las dos caníbales que criamos, me embarque en esa semana de jornada intensas, reflexión, formación, información y mil cosas más.



A la vuelta, mi directora (mi esperanza de ver mermada su memoria no se cumple ni con rezos) me esperaba con la típica pregunta del César que te lanza a los leones para después felicitarte por haber sobrevivido: - “¿Qué?, me soltó con una media sonrisa expectante. - Hombre, después de cinco días intensos, esperaba una pregunta más profunda. – Bueno. ¿Qué te llevas?”. Así que, como sé que ella sabe escuchar muy bien, le lancé mi retahíla de gladiador victorioso, no muy diferente a su pregunta de César de turno, César con una memoria de hierro a prueba de confabulaciones de senado romano.

Los días han pasado y el poso de esa semana me ha hecho darme cuenta de que uno siempre se lleva más de lo que espera. Si tuviera que resumir en una palabra ese “¿Qué me llevo?”, sería COMUNIDAD. Sí, COMUNIDAD. Creo que eso era lo que pretendía ese pequeño hombrecillo para difundir la palabra, que lo hiciéramos en comunidad. Y si me fijo, es eso lo que me ha empapado todos estos años de mi vida, y ya empiezan a ser muchos con el aliento de esta comunidad detrás. Es el hermano Ángel Colado que hablaba con mi abuelo; el padre Melchor que dio clase a mi padre y después a mí y al que visitamos en Colmenar; son los monitores de las anécdotas de mi hija en la vuelta en AVE (algunos exalumnos míos); es mi directora que, aunque tiene la mala suerte de ser de Valladolid y no haya estudiado en uno de nuestros colegios, encarna su espíritu a la perfección; es el que me pide que escriba algo, sabe que soy muy claretiano, aunque no sea lo que todo el mundo entiende como tal; es mi compañera de viaje de E.I. que venía de batallas muy nobles en otros centros y otras ciudades; lo son los guerreros docentes que han compartido esos días conmigo (mi compi de Aranda, que vino sola y se va acompañada; mis catalanes de corazón, que tendrán que ejercer de anfitriones en la segunda parte; las dos zamoranas de raza, que pelean contra las adversidades; esa gente del norte y sus momentos; mi querido intercambio de Las Palmas; y otros muchos más). Es la COMUNIDAD, es la gente y creo que es por eso por lo que ellos son LO QUE ME LLEVO.

Creo que “COMUNIDAD” debería ser el título de alguna de las charlas que hagan los de la siguiente promoción de este CURSO DE IDENTIDAD CLARETIANA. Pero no lo digas muy alto. Esto te lo cuento a ti, además lo hago en secreto, no sea que se enteren de lo que pienso. Aún me queda otra semanita en Barcelona para completarlo del todo. ¡Cursitos a mí!

Fran Manso

Profesor del colegio Claret de Segovia, coordinador segundo ciclo de la ESO

miércoles, 24 de mayo de 2023

ECOCLARET, UNA EXPERIENCIA DE CUIDADO DE LA CASA COMÚN

 Sostenibilidad y ahorro: responsabilidad compartida

En nuestra sociedad actual, es un imperativo, una urgencia, que tomemos medidas concretas para preservar nuestro planeta y garantizar un futuro sostenible para las generaciones venideras. En este sentido, la educación desempeña un papel fundamental al trasmitir valores de sostenibilidad y conciencia ambiental desde una edad temprana. Sin embargo, la responsabilidad de educar en sostenibilidad y ahorro energético no recae únicamente en los hombros de los educadores, sino que responsabiliza a toda la comunidad educativa: alumnos, profesorado, familias y personal de administración y limpieza del Colegio Claret de Segovia.. Juntos, podemos fomentar una visión global y de cuidado de la creación, promoviendo un cambio real en nuestro entorno. Por esto y por otra muchas razones al principio de año nos embarcamos en una gran aventura, un reto al que pusimos de nombre EcoClaret.

EcoClaret no es solo un proyecto curricular, es un proyecto educativo trasversal que ha conseguido involucrar tanto a profesores y alumnos de todas las etapas educativas como a familias y personal de limpieza y administración del Colegio. Empezamos creando un equipo formado por 21 alumnos desde primero de primaria hasta segundo de bachillerato, formado también por una representación de los profesores, padres, servicio de mantenimiento y limpieza, administración, comunidad religiosa y equipo directivo  de titularidad. Formamos en gran equipo. Durante las reuniones analizamos gastos, proponemos medidas y consensuamos acciones. Finalizada la reunión, se redacta un acta que es enviado a todas las familias del Colegio. Estas reuniones se celebran una vez al mes a ellas asistimos todo el equipo energético. Pero también nos reunimos por etapas cada 15 días para elaborar la presentación que se hace todos los meses a todas las aulas del colegio para que todos sean conocedores de los progresos y de las medidas llevadas a cabo. Los más pequeños reciben la información de los alumnos de 4º de Eso en forma de espías o detectives. Hemos creado auténticos detectives de la luz y el agua en el Colegio.



En el proyecto, los alumnos asumen su papel como agentes del cambio. Los estudiantes son la clave para construir un futuro sostenible. Al educarlos en sostenibilidad y ahorro energético, les estamos proporcionando las herramientas necesarias para tomar decisiones responsables y conscientes en su vida diaria. Los proyectos escolares enfocados en la sostenibilidad, les permiten experimentar directamente la importancia de cuidar de nuestro entorno. Al involucrar a los alumnos activamente en estas iniciativas, se les empodera para convertirse en agentes del cambio en su entorno y en la sociedad en general. En este aspecto, EcoClaret, ha conseguido que sean capaces de comparar gastos reales de este año con los de la media de los tres años anteriores, hemos hablado de consumo fantasma, de ahorro energético aplicable en casa, del caudal de agua de un grifo con pulsador o sin él y de medidas que podemos adoptar y que hemos adoptado para que ese consumo se reduzca y, sobre todo, proponemos acciones concretas que tenemos que llevar a cabo para que ese consumo sea responsable. Hemos creado nuestro decálogo de buenas prácticas.

Desde EcoClaret, creemos que el profesorado somos guías y modelos a seguir. Los docentes desempeñamos un papel crucial al transmitir conocimientos y valores a sus estudiantes. Al incluir la sostenibilidad y el ahorro energético en el currículo escolar, los profesores ayudamos a los alumnos a comprender la importancia de cuidar de nuestro planeta. Además, al actuar como modelos a seguir, los educadores podemos demostrar prácticas sostenibles en su vida diaria, como el ahorro de energía, el uso responsable del agua y la reducción de residuos. Esta coherencia entre lo que se enseña y lo que se practica refuerza el mensaje de sostenibilidad y crea un entorno educativo más comprometido con el cuidado de la creación.

El Colegio en sus prácticas y desde la propia administración Colegial también educa en las gestiones. Al igual que la implicación de las familias como aliadas en la educación sostenible. La educación en sostenibilidad no termina en las puertas de la escuela, sino que debe continuar en el hogar. Las familias tienen un papel crucial en la formación de hábitos sostenibles en los niños.  Por esto mismo, el equipo ha estado formado por padres también. Ya que la implicación de la familia hace que el mensaje que reciban sea mucho más potente.

 Hemos creído importante también que el personal de administración y limpieza del colegio formase parte de este proyecto ya que ellos son los que mejor conocen en Colegio, gracias a ellos todo esto puede ser posible, sin el personal de mantenimiento no hubiéramos podido llevar a cabo algunas de las iniciativas como la de reducir el caudal de los grifos. El personal de limpieza también ha contribuido al ahorro energético ya que han añadido alguna acción adicional a lo ya que hacen de forma habitual

 


Por lo tanto, la educación en sostenibilidad y ahorro energético es una tarea colectiva que requiere el compromiso de toda la comunidad educativa. Al fomentar una visión global y de cuidado de la creación, estamos sentando las bases para un futuro sostenible. Los alumnos, el profesorado, las familias y el personal de administración y limpieza, todos desempeñan un papel vital en este proceso. Juntos, podemos educar, inspirar y generar un impacto positivo en nuestro entorno, promoviendo el respeto y la preservación de nuestro preciado planeta.

Al educar en sostenibilidad, estamos formando ciudadanos comprometidos y conscientes de su papel como agentes de cambio. Desde la perspectiva global, es fundamental que los estudiantes comprendan que vivimos en un mundo interdependiente, donde nuestras decisiones y acciones tienen consecuencias más allá de nuestro ámbito personal. Al enseñarles sobre los desafíos ambientales a nivel global, como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la escasez de recursos naturales, les estamos dotando de las herramientas necesarias para comprender la importancia de tomar decisiones informadas y responsables.

Juntos, podemos construir un futuro más sostenible y responsable con nuestra creación.

Arancha Sebastián

Profesora del Colegio Claret de Segovia

martes, 9 de mayo de 2023

FUENSANTA CLARET, EN ESTADO PURO

 Escuela de Cine Claret Fuensanta 3.0: “La Historia Interminable del Padre Claret”

Este curso en el colegio Claret Fuensanta hemos trabajado un Proyecto Colegial basado en el Séptimo Arte: el cine. Por ello, hemos transformado nuestro centro educativo en una Escuela de cine que buscaba dos objetivos claros:

-      Conocer todas aquellas profesiones que, en ocasiones, se olvidan una vez el producto final llega a la gran pantalla y que, sin ellas, sería imposible el cine.

-        Llevar a la pantalla temas sociales que, en la actualidad, preocupan a nuestros alumnos y así, dirigir un mensaje social que visibilice dichos temas y no los esconda a través del tabú social.

La metodología de los proyectos es clara. Debe ir construyéndose con las aportaciones de los propios alumnos y así ha sido. Nuestros alumnos han ido marcando el ritmo del proyecto y sugiriendo los cambios que han ido considerando tras las actividades desarrolladas.

Un proyecto que se inició en septiembre con dos actividades motivacionales planteadas como retos a los alumnos muy distintas y que, posteriormente, los alumnos conectaron dándole forma al Capítulo de “La Historia Interminable del Padre Claret” como producto final.

Los alumnos de infantil y primaria tenían por delante el reto de ampliar sus conocimientos de la nominación asignada a su clase y, de la mano de expertos externos que visitarían sus aulas, ir conociendo y experimentando esas profesiones que aportan muchísimo al Séptimo Arte: animación, fotografía, coreografía, maquillaje y vestuario, doblaje, efectos de sonido y guion. En cada una de las nominaciones se cuidó que realizasen algún miniproducto que se pudiese utilizar en el Día de las Familias o que fuese parte del propio Capítulo. Empezaron por una visita muy especial, la visita del actor que les explicó cómo se prepara un personaje. Tras esas visitas, los alumnos de primaria plantearon la posibilidad de continuar el contacto con el actor y producir, finalmente, un capítulo que explicase por qué el carisma y mensaje del Padre Claret sigue vivo. Ahí se empezó a gestar el producto final del proyecto colegial.

Los alumnos de secundaria tenían por delante otro reto, reflexionar sobre la actualidad y pensar qué dificultades o situaciones de nuestra sociedad se merecen llegar a la pantalla. Hablar sobre ellas, investigar, ponerse en contacto con expertos y producir cortometrajes sociales que visibilicen dichas situaciones; tal y como hubiese hecho el Padre Claret si en su época hubiese tenido una cámara para divulgar las injusticias sociales. Se realizaron asambleas en las que se exponían las preocupaciones y se moldeaba un clima escolar en el que, se dejaba claro, que de todos los temas se puede y se debe hablar teniendo en cuenta dos premisas: respetamos las opiniones y no prejuzgamos a los compañeros que exponen sus opiniones. Surgieron temas muy actuales: bullying, machismo, identidad de género, salud mental, drogas y adicciones, suicidios, uso de redes sociales, racismo y segundas oportunidades.

Cada curso de secundaria comenzó a trabajar para producir su cortometraje y, en un momento determinado de la escritura de los guiones surgió la conexión con el producto final que estaban trabajando los alumnos de primaria: ellos llevarían a la pantalla las cuestiones que al Padre Claret, en la actualidad, le preocuparían. Es más, ellos junto con los alumnos de 6º de primaria modificaron el guion del Capítulo para que se pudiese entrever las necesidades de cambios que el Padre Claret debería hacer para estar, actualmente, al servicio de la sociedad.

 Finalmente, el pasado 22 de abril, se pudo visitar en el propio centro la exposición de cada una de las actividades que han dado forma al producto final ordenadas cronológicamente. De manera que, recorriendo los pasillos del cole podías trasladarte a septiembre de 2022 y acabar en abril del 2023; caminando así por todas y cada una de las actividades que han posibilitado el producto final del Proyecto: “La Historia Interminable del Padre Claret”.


El estreno de todos los productos finales constaba del propio Capítulo, nueve cortometrajes de los temas sociales que el alumnado de secundaria decidió llevar a la pantalla y un cortometraje de animación realizado por el alumnado de infantil que, tras su participación junto con el actor que protagonizaba el capítulo dando vida al Padre Claret, decidieron crear un personaje modelado con plastilina al que nombraron “Súper C”.

Finalizando el proyecto, aproximadamente en el mes de marzo, empezamos a entrever que este proyecto nos había posibilitado construir, entre todos, un mensaje contundente a la sociedad en forma de Oda a la Vida y que nos iba a redescubrir nuestra identidad, a veces olvidada con el ritmo diario.

Ha sido una experiencia increíble reconocer a través de los ojos de nuestros propios alumnos, los valores y la idiosincrasia de nuestro centro educativo y por ende, de nuestro fundador: el Padre Claret.

 

Inma Martínez

Directora coordinadora Colegio Claret Fuensanta

Valencia

jueves, 13 de abril de 2023

ENCUENTRO DE IDENTIDAD FAMILIA CLARETIANA. BARCELONA

QUÉ BUENO SER Y SENTIRNOS FAMILIA

Desde que nos vimos en Madrid en noviembre, hemos tenido variados mensajes del grupo.

Es bonito imaginar cómo cada un@ hace sus preparativos para lo mismo: unirse con el mismo buen propósito: descubrir más de nuestros orígenes y raíces claretianas para sustentar mejor nuestros Centros educadores. Desde esa primera foto de la mañana, desde Las Palmas, hasta el último apretón de manos de reencuentro en Tiana, se percibe que estarás con tu segunda familia, la que nos UNE para mejorar el mundo. Gracias a las Hermanas Franciscanas de los Sagrados Corazones que nos acogieron súper bien en su casa de espiritualidad en Tiana.

La primera tarde empezamos con Miren Elejalde, profesora de Askarzta Claret, que nos redescubre que evangelizar continúa siendo llevar al mundo la Buena Noticia del mensaje de Jesús y que es hoy más importante todavía. Que lo que se vive en intimidad podrá ser llevado a la “Extimidad” y exteriorizarlo. Nos invita a hablar de Dios, crear experiencias que hagan realidad lo que decimos que es bueno; centrar el compás en Jesús.

Entre ponencia y ponencia siempre hay rato de conversar, de intercambiar experiencias con compañeros de otros centros con los que poder compartir trabajo, ilusiones… tiempo de tomar aperitivos, café… y de encontrar sonrisas, bromas ingeniosas y saludos que te hacen sentir cómodo, con agrado, seguro y confiado.

Pedro Cabrera, cmf nos animaba a que nuestros centros sigan hablando de Claret mediante imágenes, cuadros, posters, roll up, mosaicos… (lo que sea) y claro está, con la oración apostólica de Claret, para que el uniforme que llevan nuestros alumnos, signifique que nunca estarán solos, porque pertenecen a nuestra FAMILIA CLARETIANA (y es muy grande).

El Padre Claret, María Antonia París, el Padre Pujol y La Madre Solá sabían lo que querían: Querían IGUALDAD de oportunidades, eran unos adelantados a su tiempo, y si les cerraban una puerta pedían guía a Dios y probaban otra.

Nos quedó también claro con Basilio Álvarez, cmf que es ahora más vital todavía nuestra MISIÓN COMPARTIDA/ASUMIDA. Es hora de, con ahínco, fortalecer nuestra labor de colaborar con la tarea claretiana. Porque estamos inmersos en la Sinodalidad, que se podría resumir, ni más ni menos, que en “trabajar juntos”.


En nuestros Centros debe de haber “dos anillos de poder”: gente creyente y gente educadora y por ósmosis provocar el gran contagio que logra un educador movido desde dentro. Somos agentes que vertebran y somos sostén de valores claretianos que sin nosotros ahora mismo, disminuirían “pila rápido” (como dirían nuestros chavales). 

Con la imagen de recoger la antorcha en unos juegos Olímpicos como recogiendo la llama claretiana sin que decaiga, nos fuimos a conocer los santos lugares de nuestros Fundadores. 


Sallent
, donde oramos en la casa de Claret: muy especial estar allí. Lugar donde nació y creció un niño Santo. 
Vic, donde pudimos ver el museo y orar y celebrar la Eucaristía a los pies del sepulcro del Padre Claret. Esa experiencia te hace sentirte más familia aún. Un sepulcro donde reposan ya sus restos, que como nos contaron, estuvieron por 9 sitios hasta ahora, que reposan allí. Reus, donde pudimos ver el museo de la Madre Antonia París y orar ante su sepulcro. Lugar de recogimiento donde 35 educadores guardamos silencios y oramos en común.

 También allí tuvimos ocasión de conocer, de la mano de Juan Manuel (Las Palmas), un megaproyecto deportivo-integrador que nos dejó boquiabiertos y demuestra que, bien guiados y coordinados, podemos llevar a cabo hermosas y valiosas iniciativas que nos diferencian y que muestran la LLAMA.

Y descubrimos también con Amparo (Fuensanta) cómo se puede ir creando un nuevo proyecto, en esta ocasión de cine, con una idea, gran interés y un poco de misterio… El que pueda se acercará a Valencia a ver el proyecto concluido; “Escuela de cine: Claret Fuensanta”. ¡¡¡Nos invitaron!!! ¡¡¡GUAY!!

Bello y cuidado ENCUENTRO donde, desde el cuaderno de oración que nos dan Josema y Mari Carmen, pasando por las siempre interesantes y oportunas anotaciones culturales de Josep, tras las ponencias y en nuestros viajes a Sallent, Vic y Reus; hasta la guinda hermosísima que fue la entrada guiada para ver la Sagrada Familia de Gaudí.

Tanto si la conocías como si no (yo no la había visto), quedas impresionado: belleza, cultura, arte, ingenio, innovación y EVANGELIO en medio de la ciudad.

Nos contaron que Gaudí quería que cualquier persona (aunque nada conociese de Jesús) pudiese descubrirle, solamente al fijarse en cada fachada de la Sagrada Familia.

El mimo y el cuidado puesto en TODO tejen una experiencia que te hace crecer, te hace conocer proyectos, estilos de Centros en un ambiente dulce y cercano donde celebramos cumpleaños de dos compañeras de lugares distantes como Sevilla y Euskadi, pero cercanos en todo lo demás: humildad, caridad y cercanía que quiere Claret.

Para recordar con una sonrisa momentos como esos cumpleaños, oraciones, eucaristías, "gracietas", saludos con gestos o con palabras, risas, fruta compartida, deporte al amanecer, charlas, blogs compartidos, abrazos de cariño al despedirse, alguna lagrimilla,… y una medalla hecha en material ecológico (que vale oro) que tengo aquí al lado y que desde las Palmas vino, y está hasta en Oporto.

En esa medalla pone “Crecer con Claret”. Pues eso.

GRACIAS POR TANTO BIEN a TOD@S. SOMOS FAMILIA.






lunes, 9 de enero de 2023

Construimos catedrales

VIII Promoción Curso de Identidad carismática y espiritualidad claretiana 

Del 14 al 18 de noviembre tuve la posibilidad de participar en la primera parte del encuentro de formación para profesores sobre identidad, carisma y espiritualidad claretiana. Ha sido un regalo y una oportunidad poder hacer una pausa en nuestro día a día del colegio y encontrarnos con otros educadores de la familia claretiana de España y Portugal para compartir nuestra misión y seguir conociendo lo que nos hace familia al estilo de Claret. 

Claret fue, ante todo, un creyente urgido por el evangelio a transformar la realidad colaborando en la construcción del Reino, un sacerdote y misionero que amaba a la Iglesia y se sentía parte de ella. Desde ahí, gran parte de lo escuchado esos días, pasó por re-cordar (volver a pasar por el corazón) nuestro ser de educadores cristianos: sentir que nuestro día a día, nuestra labor en el colegio no es simplemente un trabajo, no somos “cumplidores de un horario”, sino que nos sentimos llamados a una misión que va más allá de nosotros mismos (Ideario, 9), una misión que compartimos y que es también parte de ese Reino que soñamos.

Sabernos y sentirnos llamados de manera personal a algo grande, algo tan grande como en aquel cuento en el que tres personas estaban picando piedra y, al preguntarles a cada una de ellas qué hacían, la primera contesta que picar piedra; la segunda, que ganarse el jornal y la tercera, que construir una catedral: nosotros, con nuestra labor diaria en el colegio estamos construyendo personas-catedrales, obras magníficas de arte, a pesar de que haya días en los que picar la piedra se nos haga cuesta arriba. Porque ya sabemos que habrá (y hay) días difíciles, pero también nos recordaron que, cuando tienes claro a qué estás llamado, sabes esperar e incluso sufrir con paciencia… ¡cuánto de paciencia hay en nuestra labor educativa, conscientes de que lo nuestro es sembrar, pero muy probablemente no llegaremos nunca a cosechar!

Educamos al estilo de Claret que arde en caridad y abrasa por donde pasa, ojalá no dejando quemaduras, sino rescoldos que den calor y sirvan para encender otros fuegos que iluminen tantas vidas; que supo leer la realidad que le tocó vivir y centrar su labor en lo más urgente, oportuno y eficaz, valiéndose de todos los medios a su alcance para salir al encuentro del otro y  llevar adelante la misión, teniendo en cuenta que mi espíritu es para todo el mundo, es decir, que formamos parte de una misión universal abierta a todos, especialmente a quienes más nos necesiten.

Ese espíritu de Claret debería llevarnos a que la pastoral de nuestros colegios no fuera algo secundario, sino su eje vertebrador. Una pastoral que se vive en cada aula, en cada pasillo, en cada asignatura… también en el recreo. Una pastoral que, más que certezas, ayude a plantearse preguntas para poder mirar más allá de la realidad cotidiana y de las prisas del día a día, que a veces nos comen.

En marzo tendrá lugar el segundo encuentro de la promoción, que será esta vez en Barcelona. Una nueva oportunidad para encontrarnos y recordar que formamos parte de una familia especial. Con algunos compartimos largas horas cada día en nuestros colegios, con otros nos encontramos solo de manera puntual, a la mayoría no llegaremos nunca a conocerles y, sin embargo, tenemos mucho en común: formamos parte de una grande obra. Hemos recibido la herencia de nuestros fundadores y tratamos de ponerla en acción cada día con fidelidad creativa: somos portadores de antorchas y creadores de nuevos fuegos. Como le gustaba decir a quien fuera la directora del colegio en el que yo estudié, “donde Dios nos sembró hay que saber florecer”… porque no podemos olvidar que nosotros también recibimos hace tiempo las semillas que otros sembraron y ahora ya estamos dando fruto: ¿qué fruto nos gustaría dar?

Paula Merelo Romojaro
Claret Madrid



lunes, 25 de abril de 2022

HABILIDADES BLANDAS... O NO TAN BLANDAS

 ¿Cueces o enriqueces?

 Hace ya unos años, existía un anuncio en la televisión de un producto culinario que enriquecía el sabor de nuestros platos y terminaba preguntándonos: “¿cueces o enriqueces?”.

Si utilizamos la metáfora del mundo culinario, nuestro quehacer educativo tendría mucho que ver con buscar las mejores recetas, dedicar tiempo, seleccionar con cariño los ingredientes, bajar el fuego para que se vayan cocinando a fuego lento, y, por supuesto, añadir ese toque personal que hace tan especial el resultado.


Nuestro toque personal podrían ser las (mal) llamadas habilidades blandas o soft skills. A estas alturas seguro que ya todos hemos oído hablar de ellas: aquellas habilidades personales, transversales y socioemocionales que están relacionadas con la inteligencia emocional y que buscan el desarrollo de ciertos valores y rasgos que favorecen la comunicación y la relación e(a)fectiva de la persona con quienes la rodean.

Habilidades como la capacidad para resolver problemas y adaptarse al cambio, el pensamiento crítico y analítico, las habilidades comunicativas y sociales, la predisposición para el trabajo en grupo, la inteligencia emocional, el sentido del humor, la responsabilidad, iniciativa, curiosidad e interés, la buena gestión del lenguaje no verbal, el autoconocimiento o el sentido común son esenciales en el aula, tanto entre los profesores como entre los alumnos, más aún, es esencial que los profesores las desarrollemos y vivamos para que nuestros alumnos puedan también ir adquiriéndolas desde el ejemplo.

Quizás deberíamos dejar de llamarlas habilidades blandas, por oposición a las habilidades duras que tienen relación con los conocimientos y lo más estrictamente académico y se da por supuesto que son más importantes y difíciles de conseguir, porque se trata de habilidades esenciales que nos van a abrir puertas, a nosotros y a nuestros alumnos, en multitud de ocasiones en la vida y nos van a a ayudar a ir haciendo camino tejiendo relaciones que generan Vida y, especialmente a ellos que tienen toda la vida por delante, a adaptarse a un contexto y un futuro fluctuantes y nada ciertos. ¿Realmente creemos que es más difícil obtener buenos resultados al aprender conceptos y conseguir una titulación que ser sobresalientes en inteligencia emocional, en liderazgo, en comunicación no verbal o conseguir un notable en habilidades sociales, autoconocimiento o responsabilidad personal?

Life skills podría ser un término más acertado para darles la centralidad que merecen: habilidades para la vida. Porque no se trata solo de desarrollarlas para el ámbito escolar, el desarrollo personal o para el mundo laboral, sino que tienen que tener una amplitud de 360 grados que pongamos en juego y nos ayuden en todas las dimensiones de la vida. Desde esta visión, ¿podríamos trabajar también, por ejemplo, las life skills para la dimensión espiritual? ¿Cuáles serían?



Para conseguir una estrella Michelin podemos ir a una escuela de alta cocina, pero, sobre todo, tenemos que arremangarnos y ponernos a cocinar. En nuestros colegios tenemos las mejores escuelas de cocina: sigamos cocinando con cariño y a fuego lento, con nuestros alumnos y para nuestros alumnos.

Y todo con el mejor de los sazonadores: al estilo del evangelio, al estilo de Claret.

 

“Rico, rico… ¡y con fundamento!”

 

Paula Merelo Romojaro

Colegio Claret Madrid

Equipo Pedagógico Provincial