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jueves, 18 de enero de 2024

PLENA INCLUSIÓN, UNA EXPERIENCIA DE EXITO

 

VISITA AL COLEGIO CARDENAL SPÍNOLA

 

El pasado 1 de diciembre los orientadores de nuestros siete colegios de la Provincia de Santiago, tuvimos la oportunidad de visitar el Colegio Cardenal Spínola en Madrid, un centro que se esfuerza día en día en hacer de la diversidad su mayor fortaleza.

La visita comenzó con una presentación por parte de la Directora General, la Directora Pedagógica de la ESO, la Orientadora y una persona del equipo de titularidad en la que nos explicaron su forma de entender la inclusión “mirar con los ojos de un niño” la cual ven como un proceso sistémico que nunca termina, siempre visto como un DILEMA (situación en la que es necesario elegir entre dos opciones igualmente buenas o malas), teniendo que aprender a vivir usando la diferencia como recurso y fortaleza.



La explicación fue acompañada de un eje cronológico que ilustraba los hitos más significativos en la evolución del colegio en términos de inclusión “Línea de vida del colegio” reflejando la implantación de cada una de las medidas que hoy forman parte del día a día del centro. Estas medidas se basan en la presencia, participación y progreso de todo el alumnado, poniendo énfasis en el alumnado más vulnerable, pero considerando que todos en distintos momentos son vulnerables. Nos mostraron cómo con los años han sufrido cambios estructurales y organizativos, priorizando identificar las barreras y un profundo cambio en el uso del LENGUAJE (enfoque centrado en las soluciones) que transformaron la cultura de aprendizaje del centro. 

Nos hablaron abiertamente de su rechazo al rol de experto del Orientador y es que consideran que toda la comunidad educativa juega un papel igualmente importante en la gestión del bienestar del alumnado. Por eso se tienen en cuenta todas las opiniones para construir una respuesta aumentando la responsabilidad compartida.



También nos contaron cómo desde hace unos años incluyeron al Equipo Directivo dentro del Departamento de Orientación y nos mostraron la efectividad de contar con un claustro versátil, con roles variables y una marcada movilidad inter- etapa, capaces de identificar las barreras del entorno y la vulnerabilidad del alumnado, independientemente de las etiquetas diagnósticas.

 

En contraposición con el ya denostado modelo clínico, en el centro se trabaja con un enfoque sistémico en el que todos los agentes implicados tienen cabida, como se refleja en su modelo de entrevista propio familiar que cuenta con la presencia tanto del alumno/a como de cualquier persona que pueda aportar información relevante del contexto. También cuentan con equipos reflexivos, centrados en la búsqueda activa de soluciones, de los que siempre forman parte los/as propios/as alumnos/as ya que una de sus máximas consiste en buscar las respuestas a los problemas en el propio alumnado, para lo que es imprescindible darles voz y mantener siempre unas expectativas altas respecto a sus capacidades (neurociencia). Explicar las dificultades siempre desde el contexto (aula, nivel...).

Una vez concluida la presentación y, tras tener la oportunidad de plantear las dudas que nos surgieron a raíz de esta, pudimos visitar un aula de infantil, otra de primaria y otra de secundaria en las que observamos de primera mano la aplicación práctica de las estrategias que tan buenos frutos han ido dando.

En la visita pudimos comprobar cómo el colegio ha hecho un gran esfuerzo en destinar recursos tanto humanos como materiales en aplicar desdobles en las aulas, creando grupos extra para garantizar ratios reducidas que favorecen sobremanera la atención individualizada del alumnado.

Otras de las medidas que pudimos ver fue el apoyo programado en el aula, cuando dos profesores de la misma materia comparten la clase, duplicando así la presencia docente en determinadas sesiones. Tratan también de que la figura del maestro de pedagogía terapéutica se integre en el aula, pudiendo ofrecer apoyo a todo aquel alumno que lo requiera, independientemente de sus características.

Es importante destacar que también el diseño y la configuración de los espacios facilita la colaboración; así por ejemplo, los conflictos se abordan desde los sillones dispuestos a tal efecto en círculo para garantizar la igualdad jerárquica de todos los implicados.

En el centro se percibe un gran sentido de pertenencia, tanto por parte del profesorado como de los alumnos, alumnas y familias que lo integran. La diversidad forma parte de su ADN y se transmite tanto a través de su lenguaje, el cual han ido cuidando y puliendo a lo largo del tiempo, como a través de sus políticas de centro, su misión, su visión y sus valores. 

Sin duda podemos afirmar que ha sido una visita muy enriquecedora que nos ha ayudado tanto a adquirir conciencia de lo que aún está por recorrer en términos de inclusión, como a darnos cuenta de que vamos en la dirección adecuada.

 

Paula Rodríguez

Cristina Ballesteros

(Orientadoras del Colegio Corazón de María de Gijón)

martes, 9 de mayo de 2023

FUENSANTA CLARET, EN ESTADO PURO

 Escuela de Cine Claret Fuensanta 3.0: “La Historia Interminable del Padre Claret”

Este curso en el colegio Claret Fuensanta hemos trabajado un Proyecto Colegial basado en el Séptimo Arte: el cine. Por ello, hemos transformado nuestro centro educativo en una Escuela de cine que buscaba dos objetivos claros:

-      Conocer todas aquellas profesiones que, en ocasiones, se olvidan una vez el producto final llega a la gran pantalla y que, sin ellas, sería imposible el cine.

-        Llevar a la pantalla temas sociales que, en la actualidad, preocupan a nuestros alumnos y así, dirigir un mensaje social que visibilice dichos temas y no los esconda a través del tabú social.

La metodología de los proyectos es clara. Debe ir construyéndose con las aportaciones de los propios alumnos y así ha sido. Nuestros alumnos han ido marcando el ritmo del proyecto y sugiriendo los cambios que han ido considerando tras las actividades desarrolladas.

Un proyecto que se inició en septiembre con dos actividades motivacionales planteadas como retos a los alumnos muy distintas y que, posteriormente, los alumnos conectaron dándole forma al Capítulo de “La Historia Interminable del Padre Claret” como producto final.

Los alumnos de infantil y primaria tenían por delante el reto de ampliar sus conocimientos de la nominación asignada a su clase y, de la mano de expertos externos que visitarían sus aulas, ir conociendo y experimentando esas profesiones que aportan muchísimo al Séptimo Arte: animación, fotografía, coreografía, maquillaje y vestuario, doblaje, efectos de sonido y guion. En cada una de las nominaciones se cuidó que realizasen algún miniproducto que se pudiese utilizar en el Día de las Familias o que fuese parte del propio Capítulo. Empezaron por una visita muy especial, la visita del actor que les explicó cómo se prepara un personaje. Tras esas visitas, los alumnos de primaria plantearon la posibilidad de continuar el contacto con el actor y producir, finalmente, un capítulo que explicase por qué el carisma y mensaje del Padre Claret sigue vivo. Ahí se empezó a gestar el producto final del proyecto colegial.

Los alumnos de secundaria tenían por delante otro reto, reflexionar sobre la actualidad y pensar qué dificultades o situaciones de nuestra sociedad se merecen llegar a la pantalla. Hablar sobre ellas, investigar, ponerse en contacto con expertos y producir cortometrajes sociales que visibilicen dichas situaciones; tal y como hubiese hecho el Padre Claret si en su época hubiese tenido una cámara para divulgar las injusticias sociales. Se realizaron asambleas en las que se exponían las preocupaciones y se moldeaba un clima escolar en el que, se dejaba claro, que de todos los temas se puede y se debe hablar teniendo en cuenta dos premisas: respetamos las opiniones y no prejuzgamos a los compañeros que exponen sus opiniones. Surgieron temas muy actuales: bullying, machismo, identidad de género, salud mental, drogas y adicciones, suicidios, uso de redes sociales, racismo y segundas oportunidades.

Cada curso de secundaria comenzó a trabajar para producir su cortometraje y, en un momento determinado de la escritura de los guiones surgió la conexión con el producto final que estaban trabajando los alumnos de primaria: ellos llevarían a la pantalla las cuestiones que al Padre Claret, en la actualidad, le preocuparían. Es más, ellos junto con los alumnos de 6º de primaria modificaron el guion del Capítulo para que se pudiese entrever las necesidades de cambios que el Padre Claret debería hacer para estar, actualmente, al servicio de la sociedad.

 Finalmente, el pasado 22 de abril, se pudo visitar en el propio centro la exposición de cada una de las actividades que han dado forma al producto final ordenadas cronológicamente. De manera que, recorriendo los pasillos del cole podías trasladarte a septiembre de 2022 y acabar en abril del 2023; caminando así por todas y cada una de las actividades que han posibilitado el producto final del Proyecto: “La Historia Interminable del Padre Claret”.


El estreno de todos los productos finales constaba del propio Capítulo, nueve cortometrajes de los temas sociales que el alumnado de secundaria decidió llevar a la pantalla y un cortometraje de animación realizado por el alumnado de infantil que, tras su participación junto con el actor que protagonizaba el capítulo dando vida al Padre Claret, decidieron crear un personaje modelado con plastilina al que nombraron “Súper C”.

Finalizando el proyecto, aproximadamente en el mes de marzo, empezamos a entrever que este proyecto nos había posibilitado construir, entre todos, un mensaje contundente a la sociedad en forma de Oda a la Vida y que nos iba a redescubrir nuestra identidad, a veces olvidada con el ritmo diario.

Ha sido una experiencia increíble reconocer a través de los ojos de nuestros propios alumnos, los valores y la idiosincrasia de nuestro centro educativo y por ende, de nuestro fundador: el Padre Claret.

 

Inma Martínez

Directora coordinadora Colegio Claret Fuensanta

Valencia

lunes, 12 de diciembre de 2022

INCLUSIÓN, ¿ESTAMOS EN CAMINO?

Muchas son las definiciones que hoy en día nos podemos encontrar en torno a este “novedoso” concepto, a través de cualquier medio. Muchos son los expertos que ofrecen su sabiduría a los docentes sobre los principios básicos de la INCLUSIÓN en su faceta escolar. Artículos, recortes de prensa, webinars, charlas, cursos, etc. todos ellos centrados en dejar claros los pilares del DUA (Diseño Universal para el Aprendizaje). Incluso la UNESCO nos define el proceso inclusivo como un derecho fundamental del niño, capaz de satisfacer sus necesidades educativas de aprendizaje y que enriquezca sus vidas, teniendo en cuenta sus fortalezas y debilidades, sus esperanzas y sus expectativas.

Por tanto, la educación, contempla la necesidad de identificar y responder a la diversidad de todos y cada uno de los estudiantes que se educan en nuestros colegios y a sus familias, para lo cual es fundamental llevar a cabo cambios importantes en el paradigma educativo y modificaciones reales en el aula.

Pero lo verdaderamente difícil de todo este proceso formativo radica en encontrar la manera ideal, real y efectiva de llevarlo a la práctica diaria de nuestras aulas y, esa ansiada información no es nada fácil de encontrar, no hay una ingeniosa herramienta que nos permita implementarlo en nuestra práctica docente de manera sistemática.

Es necesaria una adecuación global del modelo educativo, me explico: “señores y señoras hay que atender TODAS LAS NECESIDADES de nuestros alumno/as” y cuando digo TODAS, no me refiero solo a las académicas, sino también a las necesidades emocionales, de accesibilidad, las emocionales, las circunstanciales, las étnicas, las personales, las sociales, las familiares, etc. Esto nos hace pensar, ahora más que nunca, que la educación es un derecho de todos y no un privilegio para algunos cuyas situaciones les mantiene dentro del Sistema Educativo por sí mismos.

La Educación Inclusiva elimina cualquier obstáculo o barrera que se intente poner frente a un alumno. Garanticemos pues, el acceso veraz a una educación de calidad y por supuesto desde el corazón, carisma claretiano.

Partiendo de esta breve reflexión, aludiendo a la personalización del aprendizaje y junto con mi práctica docente, me atrevo a decir que “todos los niños y niñas de un aula tienen Necesidades Educativas Especiales” nuestros alumnos requieren atención en función de sus necesidades; Juan que ha perdido a su abuelo es un niño con NEE, María que no entiende hoy las ecuaciones de segundo grado, también presenta NEE, Manuel con un desfase curricular de 2 años, Anita con problemas de conducta necesita un lugar en su aula, Anabel cuyos papás están en un proceso de separación… y así cada uno de los niños y jóvenes que tenemos en nuestros colegios claretianos.

Ante tales necesidades, los DEPARTAMENTOS DE ORIENTACIÓN CLARET están en plena formación-actuación, pues ya sabemos que no hay otro camino posible para poder llegar al destino elegido y en el cual creemos.

La CODOCENCIA que llevamos a cabo en el Colegio Claret de Aranda desde hace ya varios años en todas nuestras etapas, no es un experimento organizativo, ni un invento pedagógico de la LOMLOE, sino más bien es un grandísimo beneficio tanto para el alumnado como para los propios docentes. Es una práctica cooperativa apoyada en el diálogo, que multiplica las posibilidades de éxito de nuestros alumnos y muchos son sus beneficios; reduce el estrés tanto del profesor como del alumno, el aprendizaje se hace más activo y dinámico, se atienden las necesidades de cada educando de manera personalizada dentro de su propio aula sin que nadie se pueda sentir señalado por sus circunstancias, controla eficazmente las conductas potencialmente disruptivas, los docentes pueden combinar destrezas muy diferentes para conducir a los alumnos a la comprensión de los saberes básicos, entre otras ventajas.

Cierto es que nuestros inicios tampoco fueron fáciles, pues compartir espacio y proyecto no siempre es alentador, pues depende, en gran medida, de la disposición y el carisma de cada docente, así como de su capacidad cooperativa. Pero con el tiempo hemos aprendido mucho y creemos que tienen que existir ciertos principios básicos para llevar a cabo una CODOCENCIA de calidad, pues es mucho más que tener dos profesores dentro de un aula:

-          Lo primero de todo tiene que existir una buena relación entre los docentes que van a compartir espacio, tiene que haber complicidad entre ellos para que la clase fluya adecuadamente, si no es así, es mejor no pasar al segundo paso.

-          Lo segundo ha de ser la elaboración de las programaciones de aula de manera conjunta, esto se hace muy complicado debido al escaso tiempo del que se dispone, por lo que, si no es posible, la programación será bien conocida por los dos, con dominio general de la misma.

-          Comunicación a las familias de la manera de trabajar con sus hijos, los padres de todos los alumnos valorarán positivamente esta práctica en beneficio de todos, pues evita hacer sentir a alguien especialmente vulnerable.

-          Seguimiento y control del desempeño a través de un informe trimestral que le llega al tutor con toda la información necesaria y relevante sobre su grupo, lo que le facilita las tutorías con las familias.

-    Evaluación y propuestas de mejora en un informe final, una vez se han detectado las posibles dificultades, ofreciendo soluciones potenciales.

A pesar de ser una práctica ya instaurada en nuestro Centro, también podemos observar aspectos que nos han dificultado este modelo de CO-ENSEÑANZA; la resistencia al trabajo colaborativo entre docentes, la desconfianza del profesor titular de la asignatura hacia otros compañeros, la falta de tiempo de coordinación entre ambos, la sobrecarga de trabajo a la que actualmente estamos expuestos reduciendo el tiempo para la formación, sin olvidar la cultura escolar tradicional basada en el trabajo individualizado.

Creemos ciegamente en los VALORES INCLUSIVOS Y DE EQUIDAD; un aula basada en el respeto por la diversidad, en la que prima el derecho a la igualdad, la confianza mutua entre todos sus miembros, la participación sin miedo alguno, la sostenibilidad de la propia Comunidad Educativa, en la que se usen múltiples formas de presentación, de expresión y por su puesto de motivación para poder afirmar que la Educación inclusiva es un DERECHO de todos/as, con lo cual… SÍ, ESTAMOS EN CAMINO.

 Laura Brogeras Zapatero
 Orientadora EPO y Coordinadora del Departamento de Orientación
 Claret-Aranda

miércoles, 26 de octubre de 2022

NUEVO MODELO PEDAGÓGICO PROVINCIAL

 MODELO PEDAGÓGICO PROVINCIAL 2022-2023

Desde hace ya muchos años hacemos camino en común; nuestra pastoral, nuestra gestión y nuestra manera de educar. En el año 2019 elaboramos entre todos un Modelo Pedagógico Provincial que indicaba las líneas estratégicas para los cursos 2019 al 2022.

Bueno, pues vamos a ir presentándoos el Modelo Pedagógico Provincial 2022-2023 en varias presencias a través de este Blog.

Es un Modelo “Sencillo, flexible y sostenible”. Estos han sido los criterios que hemos tenido en cuenta a la hora de su diseño e implantación.

Todos los colegios vamos a compartir líneas estratégicas comunes, pero también hay espacio para que un colegio pueda decidir en qué va a poner más énfasis a lo largo de estos tres años.

Como lo breve, cuando menos, es breve y una imagen vale más que mil palabras, aquí va un resumen visual de las grandes líneas estratégicas que iremos desgranando en próximas entregas de nuestro Blog.



Tenemos un gran camino por recorrer, siempre juntos, siempre cerca, apoyándonos unos a otros y con la tranquilidad del trabajo bien hecho y la calidad de nuestros equipos de líderes y nuestros docentes.

Aprovechamos para felicitar a todos nuestros lectores, que de una u otra forma, hemos celebrado la festividad de nuestro patrón, San Antonio María Claret recientemente. "Nos encanta nuestra heredad".

Equipo Pedagógico Provincial. Equipo de Titularidad

Colegios de la Provincia Claretiana de Santiago

lunes, 7 de marzo de 2022

LA INCLUSIÓN: NO ES UNA MODA, ES UN DERECHO

 COLEGIOS “EXTRAORDINARIOS”

La Educación Inclusiva es algo que está irrumpiendo de forma urgente y necesaria en los contextos escolares de todos los niveles y no es una moda, es una cuestión de derechos.

En el Encuentro de Departamentos de Orientación que celebramos el pasado 16 de febrero, de la mano de Cristóbal Calero, retomamos reflexiones y propuestas ya enmarcadas en nuestro Modelo Pedagógico Provincial y que, de manera sistemática debemos ir dando forma poco a poco en cada uno de nuestros colegios.



Hablar de inclusión supone hablar de accesibilidad, de participación y de equidad para todos, no sólo para aquellos que parten de una situación de desventaja como es el caso de los alumnos con necesidades educativas especiales. Es hablar de cumplir con los derechos fundamentales de todos los alumnos, recogidos en diferentes normas y leyes internacionales, pero que a día de hoy sigue costando introducir en las diferentes etapas educativas.

Para lograrlo es fundamental que vayamos concienciándonos de que es en el contexto, no en cada alumno, donde debemos realizar todos los cambios necesarios y donde aplicar todos los recursos disponibles. Para ello seguiremos en cada claustro con un proceso de reflexión y mejora que vaya introduciendo cambios organizativos y cambios en la docencia con el objetivo claro de lograr una escuela inclusiva, abierta a todos y que garantice la presencia, participación y progreso de cada uno de sus alumnos.

Para ello, dedicamos nuestra sesión de trabajo a profundizar en el DUA (Diseño Universal para el Aprendizaje) como herramienta fundamental para conseguir esta educación inclusiva de la que venimos hablando desde hace tiempo. Aquí te dejo unos primeros flashes sobre el DUA que pueden servirte ya para aplicar en tu aula:

ü Consigue implicar a todos, desde lo personal, creando vínculos emocionales, de tal manera que todos se sientan alguien importante en el grupo.

ü Conecta con sus situaciones personales, enséñales a hacerlo. La empatía y la solidaridad deben ser una de nuestras señas de identidad.

üDales opciones para elegir qué trabajar, cómo hacerlo, cómo presentar un trabajo, etc. La flexibilidad es la llave maestra de atención a la diversidad.

ü Olvídate de la rigidez de un temario, del libro de texto, de las evaluaciones pensadas para una media… ¿existe en realidad un alumno medio? Menos mal que no, la gran diversidad de nuestras aulas es una gran riqueza que debemos valorar y hacer que nuestros alumnos también lo hagan.

ü Las preguntas clave para tu programación deben ser:

¿Existe alguna barrera para alguno de mis alumnos? Elimínala.

¿Qué necesidades tienen? Ajusta tu propuesta didáctica.

 


Seguro que con tu buen hacer e implicación, como siempre, lograremos, según se nos proponía en este Encuentro, ser colegios EXTRAORDINARIOS para TODOS nuestros alumnos/as y sus familias.

 

Carmen Pérez de Cossio

Coordinadores del Departamento de Orientación

Colegio Claret de Segovia

martes, 15 de febrero de 2022

Pacto Educativo Global


¿QUÉ HAY DETRÁS DEL PACTO EDUCATIVO GLOBAL?

El 12 de septiembre de 2019 el papa Francisco escribió: “Todo cambio necesita un camino educativo para generar una nueva solidaridad universal y una sociedad más acogedora”. El cambio de mentalidad que él proponía en la encíclica Laudato Si’ (2015) -y que luego desarrolló en la encíclica Fratelli tutti (2020)- pasaba por un pacto educativo global que implicase renovar “la pasión por una educación más abierta e inclusiva, capaz de escuchar con paciencia, diálogo constructivo y comprensión mutua”. Para lograr este objetivo propuso un evento mundial para el 14 de mayo de 2020 en el aula Pablo VI del Vaticano.

Su deseo de encontrar soluciones, iniciar procesos de transformación sin miedo y mirar al futuro con esperanza adquirió un nuevo significado tras la irrupción de la pandemia y sus graves consecuencias en el campo de la educación. El Papa llegó a calificar de “catástrofe educativa” el hecho de que unos diez millones de niños en todo el mundo pudieran verse obligados a abandonar la escuela debido a la crisis generada por el coronavirus. Esta catástrofe no haría sino agrandar la brecha educativa que afecta a más de 250 millones de niños en edad escolar excluidos de toda actividad educativa.

Para entender el significado de esta atrevida propuesta del papa Francisco, que luego ha tenido diversos desarrollos, hay que prestar atención a las tres palabras que la condensan. Se trata, en primer lugar, de un pacto, de una alianza. El Papa no impone nada ni da recetas para resolver los problemas. Invita a los agentes implicados a compartir sabiduría y a buscar soluciones juntos. La escuela no puede ser un permanente campo de batalla. Pactar significa “acordar algo entre dos o más personas o entidades, obligándose mutuamente a su observancia”. El principio jurídico pacta sunt servanda (los pactos están para cumplirse) adquiere nueva urgencia en el campo de la educación. En segundo lugar, no se trata de un pacto económico (para ganar más), político (para conseguir más votos) o ideológico (para adoctrinar en una determinada visión del mundo), sino educativo. Su objetivo es lograr una educación de calidad que acompañe los procesos de cambio en los que la humanidad está embarcada en este primer tercio del siglo XXI. Finalmente, se habla de un pacto global en el sentido más amplio de la palabra: afecta a todas las dimensiones de la educación, a todos los sujetos implicados y a todos los países y regiones. En un mundo globalizado, no cabe imaginar una educación acotada al propio contexto. Educamos para el mundo de la sociedad de la información, para ser ciudadanos de la aldea global.



              ¿Qué implica un pacto de esta naturaleza? Podríamos hablar de una especie de C-7; es decir de siete claves que constituyen el terreno común para el trabajo de búsqueda conjunta.

1.       Poner a las personas en el centro de todo proceso educativo formal y no formal. Por importantes que sean los contenidos y aun los procesos, lo esencial es servir a la persona. Parafraseando el dicho de Jesús, podríamos decir que “la educación es para la persona y no la persona para la educación”. Esta clave implica una antropología en la que la persona (con independencia de su sexo, edad, raza, religión, lengua o condición social) nunca es un medio al servicio de otros fines, sino un fin en sí mismo. Por lo tanto, es digna, libre y responsable.

2.       Escuchar la voz de los niños, adolescentes y jóvenes a quienes se transmiten valores y conocimientos, para construir juntos un futuro mejor. La escucha se convierte en el punto de partida de todo proceso educativo. Solo desde ella se puede captar la singularidad de cada persona, sus necesidades más profundas, sus expectativas y los talentos y posibilidades que atesora.

3.       Fomentar la participación de los educandos en los procesos educativos, de manera que no queden reducidos a meros destinatarios, sino que se reconozca, fomente y celebre su protagonismo.

4.       Considerar a la familia como primera e indispensable educadora para que familia y escuela concurran de manera complementaria en la tarea de educar a los niños y jóvenes. Se suele decir que la escuela forma y la familia educa, pero quizá es más justo reconocer que ambas instancias son a la vez educativas y formadoras.

5.       Prestar una atención especial a los más frágiles y vulnerables, respetando su situación, respondiendo a sus necesidades especificas y buscando juntos su integración.

6.       Estudiar en las diversas etapas de la educación otras formas de entender la economía, la política y el progreso, de manera que no se eduque solo para el modelo social y cultural presente, sino para un mundo que sea cada vez más humano. Esto implica un nuevo concepto de “ciudadanía global” que ayude a superar la clave de la competitividad y la sustituya por la de la fraternidad universal (Fratelli tutti).

7.       Capacitar para la salvaguarda de la “casa común” ayudando a conocer la situación de nuestro planeta y la explotación sostenible de sus recursos, fomentando actitudes de respeto hacia el entorno natural y humano y creando hábitos de consumo sobrio y solidario.

 


¿Hay lugar para Dios en este pacto educativo global? Si, como decía san Ireneo, “la gloria del Dios es que el ser humano viva”, todo lo que se haga por una educación que favorezca la vida es un reconocimiento implícito de la gloria de Dios. El santo de Lyon añadía que “la vida del ser humano consiste en la visión de Dios”. ¿No es este el desafío de una educación verdaderamente integral, también en las sociedades pluralistas como la nuestra?

Gonzalo Fernández Sanz, CMF

lunes, 15 de noviembre de 2021

LA CONVIVENCIA ES UN CAMINO DE IDA Y VUELTA

 COLEGIOS QUE MEJORAN LA SOCIEDAD

En educación, todos los caminos tienen que ser recorridos en los dos sentidos que conectan a las personas.

A veces me cuesta explicar la diferencia entre dirección y sentido en mis clases. Entiéndeme: La dirección es la línea que une dos puntos y el sentido es el recorrido que elegimos hacer para ir de uno a otro.

La convivencia diaria produce uniones que siempre van de una persona a otra. No es importante su duración en el tiempo, sabemos que hay encuentros muy cortos que marcan una vida. Pocos sitios hay que sean capaces de crear interacciones tan diversas, intensas y significativas como las que aparecen en los colegios. Esto convierte la labor educativa no solo en un derecho, es la obligación de garantizar que todos los niños, niñas y jóvenes tengan acceso a la educación, pero no a cualquier educación sino a una educación de calidad con igualdad de oportunidades, justa y equitativa para todos y para todas (Ainscow, Booth y Dyson, 2006; Echeita y Duk, 2008)

Nuestros colegios reproducen los contextos sociales en los que están inmersos, pero tienen el objetivo de mejorarlos. No es suficiente que funcione la inclusión en nuestras aulas y patios, el objetivo es crear espacios donde todos puedan vivir con los demás y ser útiles para ellos. Os hablaba de la dirección que conecta dos personas y que podemos recorrer en los dos sentidos para llegar al otro o para dejar que el otro me llegue a mi.



En nuestro colegio de Madrid respondimos a la necesidad del barrio de Chamartín de atender alumnos con trastorno general del desarrollo. Lo que empezó con tres alumnos con trastorno en el espectro autista es ahora una apuesta renovadora en nuestros pasillos. Este curso hemos abierto la tercera aula TGD, y tres especialistas en Audición en lenguaje y tres Técnicas de Integración social coordinan al claustro de profesores en el trabajo diario para que estos alumnos accedan al contexto social en el que van a vivir.  Más allá de las características que día a día se trabajan con ellos, cada uno es diferente (ausencia de lenguaje, hiperactividad, ecolalias…), importa que entendamos que su dificultad de comunicación no significa que no sientan y que no sean conscientes de lo que ocurre alrededor. Que el niño quiera participar del juego de sus iguales y no sepa cómo hacerlo, por ejemplo, exige un trabajo más importante que aprender las vocales o los números. Es un trabajo largo donde unos y otros tienen que encontrar la manera de entenderse.

Nada en el colegio me daba tanta alegría como cuando Álvaro, que ya lleva tres años con nosotros en un aula TGD, se paraba y me miraba un momento hasta que en el recreo otros niños se acercaron a él, le cogieron de la mano y le dejaron llevarles a saltar al rincón del patio donde se siente seguro. Recorrían la misma línea que les unía, pero cada uno en el sentido que les llevaba al otro.

La escuela inclusiva debe modificar su estructura y ofrecer a todos las oportunidades educativas y ayudas que garanticen el desarrollo personal autónomo y su avance académico. La inclusión es todo lo opuesto a la uniformidad. Ofrece el reto de crear contenidos a partir de las diferencias y los puntos comunes.



Son muy importantes los espacios participativos donde el valor fundamental sea el interés por la convivencia, la comunicación, el interés por aprender y relacionarse. Para desarrollar las competencias asociadas a todo esto, los grupos cooperativos, la docencia compartida en el aula, el trabajo colaborativo, los grupos interactivos, la tutoría entre iguales y el trabajo por proyectos serán prácticas necesarias y eficaces.

A finales del curso pasado el colegio Maria Corredentora nos ofreció poner en marcha una experiencia nueva: un aula estable en nuestro colegio. Un aula estable es un Programa Profesional de estudios administrativos (Formación Profesional) en el que sus alumnos y profesores trabajan en un aula de nuestro colegio. Comparten con el resto de alumnos en los espacios comunes, patios y comedor. Asisten a las clases de religión, educación física y a las tutorías.

En nuestras aulas cabemos todos, con todas nuestras luces y con todas nuestras sombras. Escuchamos todas las voces de nuestro alumnado, dejamos que sean un poco más ruidosas y reconocemos y valoramos la identidad de cada chica y chico.

Los alumnos de María Corredentora/Claret se encargan de hacernos fotocopias y nos ayudan a encuadernar y a digitalizar documentos. Ignacio es uno de ellos y también forma parte del equipo de mediación del Claret. Él Sabe que me gustan mucho los cómics y, a veces, cuando baja a secretaría a por sus tareas, viene al despacho para que le cuente algo sobre mis tebeos. Se retrasa y llega tarde a clase por mi culpa y yo, consciente de mi error, recibo cariacontecido la regañina de sus profesoras, pero creo que me voy a volver a equivocar encantado. Ir del uno al otro nos enseña que hay direcciones que, si no se recorren en los dos sentidos, no llevan a ninguna parte.

 José Ignacio Jiménez Ortega

Director coordinador del Colegio Claret de Madrid


lunes, 14 de diciembre de 2020

La escuela o es inclusiva... o si no ¿qué es?

 No será fácil, pero será

 


Como tantos otros retos que la humanidad se ha propuesto antes y parecían a priori misiones imposibles de cumplir, la inclusión educativa, por difícil que parezca, llegará a instaurarse definitivamente en todos los colegios.

¿Por qué? Porque no hay nada que defina mejor al ser humano que el vivir en sociedad con los demás y compartir y aprender juntos.

 

De esto saben mucho nuestros alumnos. Quizá no de forma consciente, pero cada día que comparten en las aulas con sus compañeros, cada día que aceptan a los demás como son y cada día que consideran a todos los miembros de la comunidad educativa como partes iguales de un mismo todo, se van a casa habiendo aprendido mucho. Por supuesto, no solo hablamos de contenidos curriculares, porque en nuestros colegios no nos preocupamos sólo de eso; también habrán aprendido de experiencias basadas en valores básicos de buenos cristianos.

 

La inclusión nació no hace mucho (el 10 de junio de 1994 con la Declaración de Salamanca), pero desde el principio se presentó ante el mundo como la revolucionaria y nueva fórmula para que todas las personas, tengan las características que tengan, sean consideradas y se sientan como iguales.

Obviamente, esto es algo bueno para todos, puesto que a nadie le gusta sentirse “diferente” al gran grupo y nadie está exento de ello. Es algo de lo que tenemos que concienciarnos.

 


En nuestros colegios ya hace tiempo que caminamos en esa dirección, aunque cada día se hace más presente.

La escuela se ha de adaptar a sus alumnos y no al revés. Somos conscientes de que “cada persona es un mundo” y esos mundos hay que atenderlos como necesiten.

Ya no debemos sostener por más tiempo la idea de escuela tradicional, donde la clase se daba de forma inmovilista y los alumnos tenían que hacer por entenderlo todo, les costase lo que les costase. Eso, siempre y cuando lo consiguiesen, que por desgracia no siempre ocurría, y muchos de ellos se veían perjudicados por ello.

No. Esto no debe ser así.

Con esto no estamos diciendo que el alumnado tenga que dejar de esforzarse. Para nosotros, la cultura del esfuerzo es fundamental para tener éxito en la vida.

Pero lo que decimos es que hemos de ser lo suficientemente resolutivos y eficaces como para saber qué alumnos tenemos delante y cómo llegar a todos y cada uno de ellos.

Y ellos han de aprender a valorar y respetar a las personas no solo por lo que se ve, sino también por lo que no se ve, hasta que lo tengan tan interiorizado que ya sea algo natural y no al revés.

 

Volvemos al principio. Parece imposible. Pero nada más lejos de la realidad.

Todos los miembros de la comunidad educativa (alumnos, profesores, etc.) hemos de salir de nuestra zona de confort con roles y prejuicios obsoletos per saecula saeculorum heredados y estar abiertos al cambio, siempre desde el más absoluto respeto.

Vivimos en una sociedad multicultural y multidisciplinar, en la que cada día, de forma presencial o a través de las redes, estamos en contacto con cientos de personas distintas a nosotros mismos. Y de todas podemos aprender.

En esta vida, lo que aporta es lo que importa y, por supuesto, todos los seres humanos aportamos e importamos, de la misma manera que a nosotros los demás nos aportan y nos importan. 

 

Carolina Alcaide. Colegio Claret Valencia-Benimaclet