lunes, 7 de septiembre de 2026

Bienvenidos. Todo comienza con un latido

 TODO COMIENZA CON UN LATIDO

Cuidar, liderar y educar juntos un nuevo curso

Cada septiembre tiene algo de comienzo y de promesa. Volvemos a encontrarnos con proyectos renovados, con nuevas ilusiones y también con retos que nos invitan a dar lo mejor de nosotros mismos. Iniciamos un nuevo curso con gratitud por el camino recorrido y con la confianza de quien sabe que educar sigue siendo una de las tareas más valiosas y transformadoras que una persona puede asumir.

Este curso, además, se abre bajo el lema “Todo comienza con un latido” inspirado en las primeras palabras de la Oración Apostólica de San Antonio María Claret: “Que te conozca y te haga conocer”. Tal como se ha trabajado en los materiales pastorales de este año en el Encuentro celebrado en Madrid el 2 de septiembre, el latido simboliza aquello que da vida, orienta y sostiene todo lo demás: el encuentro que transforma el corazón y pone en marcha un camino de crecimiento y misión.



También nuestra tarea educativa necesita ese latido. Necesita recordar qué es lo que nos mueve, cuál es la razón profunda de nuestro trabajo y qué horizonte compartimos como Red. Porque educar no consiste únicamente en transmitir conocimientos o desarrollar competencias. Educar es acompañar personas, ayudarles a descubrir quiénes son, qué les apasiona y cómo pueden poner sus talentos al servicio de los demás.

En este contexto comienza también el recorrido de nuestro nuevo Plan Estratégico bajo el título “Cuidar y liderar”. Este plan nace del convencimiento de que ambas dimensiones son inseparables: cuidar la misión, las personas y los centros que la hacen posible; y liderar con visión, responsabilidad y esperanza el proyecto educativo claretiano en un contexto cada vez más complejo y cambiante. Su propósito es ofrecernos una orientación común para trabajar de forma coordinada, coherente y corresponsable, poniendo siempre en el centro nuestra misión educativa y evangelizadora.

Más que un documento, queremos que sea una brújula compartida. Una referencia que nos ayude a alinear prioridades, fortalecer el trabajo en red y tomar decisiones con una mirada más amplia y más estratégica. Como hemos venido afirmando en distintos encuentros de directivos, no partimos de cero. Somos una Red con una historia compartida, con experiencia acumulada y con una identidad sólida. El reto ahora es seguir creciendo en profundidad, haciendo más intencional, más sistemático y más colaborativo nuestro modo de trabajar juntos.

Los desafíos que tenemos por delante son importantes. La evolución demográfica, los cambios sociales y culturales, la normativa educativa, las nuevas necesidades de nuestros alumnos, la sostenibilidad de nuestros proyectos educativos o el fortalecimiento del liderazgo en nuestros centros nos exigen lucidez, capacidad de adaptación y visión de futuro. Pero también nos ofrecen la oportunidad de renovar nuestro compromiso con una educación de calidad, evangelizadora y profundamente humana.

Entre esos retos ocupa un lugar destacado la inteligencia artificial. Durante este curso seguiremos profundizando en el posicionamiento institucional que hemos definido como Red en la reunión mantenida el pasado 4 de septiembre. No entendemos la inteligencia artificial únicamente como una innovación tecnológica, sino como una realidad que interpela nuestra manera de enseñar, aprender, evaluar, acompañar y formar personas. Queremos abordarla con responsabilidad, sentido ético, mirada educativa y espíritu crítico, aprovechando sus posibilidades al servicio del aprendizaje y del crecimiento integral del alumnado, sin perder nunca de vista que la tecnología debe estar al servicio de la persona y no al revés.

Comenzamos el nuevo curso con esperanza. Con la esperanza de quienes saben que educar es sembrar futuro. Con la confianza de quienes creen que cada alumno merece ser acompañado personalmente. Y con la convicción de que, cuando cuidamos y lideramos desde el Evangelio y desde el espíritu de Claret, seguimos ofreciendo a nuestro mundo una propuesta educativa con corazón, sentido y capacidad transformadora.

Que este curso 2026-2027 sea para todos, un tiempo de crecimiento, de aprendizaje compartido y de renovado compromiso con nuestra misión.

Porque, también para nuestra Red de centros, todo comienza con un latido. Y ese latido compartido sigue siendo hoy la pasión por educar, evangelizar y acompañar la vida de nuestros alumnos.

Simón Cortina Hevia CMF

Coordinador del Equipo de Titularidad

Colegios Claretianos de la Provincia de Santiago

 

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