SIN CONTROL NO HAY CONTROL
Parece una redundancia o como
dirían los epistemólogos una “tautología”. Pero prefiero usar un término más
llano y popular: es algo “de Perogrullo” ('obvio o notoriamente sabido'). Otra
verdad obvia y notoriamente sabida es que las cosas que parecen de sentido
común, en numerosas ocasiones, son las menos comunes.
Quiero aplicar esta frase al
proceso de Digitalización de los centros educativos. Aplicado a los colegios de
nuestra red, pero también a cualquier otro centro educativo que realiza su
actividad en estos tiempos de entrada en los años medios del siglo XXI.
En los colegios, en los centros
educativos, independientemente del nivel educativo y de la edad de los niños
tenemos que controlar el acceso de los mismos a los procesos que actualmente
denominamos “digitalizados” y más concretamente el acceso a la Red y a las
Redes. Ya sea con dispositivo propio, con un proyecto de los llamados one to
one, como es el de nuestros centros, o cualquier otro, es una obligación del centro y de los educadores tener el control. Actualmente disponemos de los medios
necesarios para estar a los mandos de lo que un alumno puede hacer o no puede
hacer, puede consultar o no, puede acceder o no. Es obligación nuestra como
educadores, utilizarlos. No hacerlo, aparte de una inconsciencia es un
incumplimiento grave de nuestra función como docentes.
Igualmente podemos decir de las
familias. Hoy en día, cualquier dispositivo, ya sea de uso personal o de uso
educativo, incorpora un sistema de
control (parental) que nos permite suponer que el uso, el acceso y el
tiempo de utilización del dispositivo del menor está bajo control de un adulto.
Es obligación de los centros educativos ofrecer a las familias la información y la formación
necesarias para que este control sea real y eficiente.
En este tema, como en otros, estamos condenados a ser reactivos. Siempre va a haber alguna brecha de seguridad que algún alumno va encontrar para acceder en tiempo o a contenidos que no debe. Pero lo que sí podemos hacer es utilizar los medios que la misma tecnología nos brinda para proteger al máximo a aquellos alumnos que no son tan versados o que tienen una estructura personal y emocional ajustada a su edad, que le va a ayudar a relacionarse con la tecnología de una manera sana y educativa.
Control, obligación, tecnología y salud. Tres términos que están
relacionados y que necesariamente bien utilizados en el contexto escolar y en
el contexto familiar, hacen que nuestros alumnos
aprendan a aprender y aprendan a ser competentes en una sociedad
imperiosamente digital de una manera serena
y educativa.
Equipo Pedagógico Provincial
Equipo de Titularidad
Colegios Claretianos de la Provincia de Santiago