EL PORFOLIO PERSONAL DEL
ALUMNO: “NO FAKE NEWS”
¿Por qué
apostar por el porfolio personal del alumno como metodología al servicio de la
personalización del aprendizaje?
Cuando
hablamos de “porfolio” hablamos de evidencias de aprendizaje y metacognición.
Estos son los conceptos claves. Puede ser utilizado de diversas maneras y en
diversos contextos:
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Podemos
emplearlo para nuestra asignatura en nuestros cursos, sea cual sea la edad de
nuestros alumnos: en este caso el porfolio recogerá aquellas evidencias de aprendizaje
que nos parezcan importantes de cara a las competencias que nuestros alumnos
deban adquirir en nuestra materia, en el curso. Tiene un componente sumativo
(logros para obtener una calificación), pero también formativo (qué es lo
siguiente que nuestros alumnos están preparados para aprender). Tiene un alto
componente de metacognición, es decir, de autorregulación del aprendizaje.
Supone marcarse objetivos, planificar su consecución, temporalizar y, sobre
todo, autoevaluarse.
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Podemos
usarlo desde la tutoría: las sesiones del plan de acción tutorial se van
sucediendo a lo largo del curso, especialmente en ESO, y pocas veces el alumno
tiene oportunidad de pensar, reflexionar qué cosas va incorporando a su vida,
qué cosas va sumando a su proceso de crecimiento y madurez. Usar un porfolio
personal ayuda a que alumnos y tutores tomen conciencia de los aprendizajes que
favorece dicho plan. Lo que no se evalúa, se devalúa.
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Por
último, el porfolio es una herramienta que se presenta muy adecuada para su uso
por el departamento de orientación. A lo largo de los distintos cursos, sobre
todo de Secundaria, pero también en Primara, los alumnos realizan muchas
actividades, formación, asisten a numerosas conferencias, consiguen
acreditaciones, titulaciones, que pueden ayudar a configurar un mosaico
abierto, pero a la vez muy claro de por dónde pueden ir sus intereses y motivaciones
personales, académicas y profesionales. A nivel deportivo, a nivel artístico;
en el mundo de los idiomas, a nivel digital, pruebas psicopedagógicas,
cuestionarios de intereses profesionales… Toda esta información, organizada y
suficientemente evidenciada, configura un itinerario que puede y debe dar pistas
de futuro de cara a la orientación académica y profesional de nuestros alumnos.
El porfolio
puede elaborarse de manera analógica o digital. Si optamos por un formato analógico, podemos utilizar cuadernos personales, carpetas de evidencias,
libretas de imágenes, casi cualquier formato físico puede servir. Tiene la
ventaja de la inmediatez y de la facilidad de uso, pero tiene la desventaja de
que es un medio muy rígido y que se deteriora y extravía con facilidad, aparte
de ser poco atractivo y motivador para nuestros alumnos.
Si optamos
por el uso de herramientas digitales, ganamos en versatilidad, es más ágil,
flexible y permanente en el tiempo. Los tres grandes (Microsoft, Google y
Apple), disponen de herramientas genéricas que se prestan muy bien para esto
(OneNote, Drive y KeyNote); se trata de espacios muy flexibles, abiertos, que
admiten todo tipo de recursos, que tienen una capacidad casi ilimitada y que
siempre están disponibles. Pueden ser compartidos con facilidad y enriquecidos
permanentemente. Si optamos por herramientas específicas, también disponemos de
múltiples recursos: See Saw, Tree Ring, EverNote, EduClipper, Pearltrees, son
sólo algunas.
A la hora
de elegir una herramienta analógica o digital, debemos pensar en los alumnos:
cuál es su nivel de competencia digital, qué les motiva más y, sobre todo, en su
futuro. Viven muchas cosas con nosotros, aprenden, consiguen premios, superan
hitos. Debemos ayudarles a que vayan configurando ese panel personal que diga
quiénes son, qué les gusta, qué se les da bien, qué han conseguido en los años
que han estado con nosotros.
Vivimos en
la era de las Fake News. Cuesta distinguir la verdad de la no verdad. Ayudemos
a nuestros alumnos a que aprendan a mostrar “su verdad”. El mejor antídoto
contra las Fake News es ignorarlas; las Fake News son paradójicas, cuando se
las contradice, se las confirma. No basta con negarlas, porque sólo eso, las
hace más fuertes. Debemos dotar a nuestros alumnos de herramientas para
verificar (hacer veraz) aquello que son. Es necesario que sean capaces de
evidenciar sus avances, sus aprendizajes. De no ser así, el mundo de mitad de
siglo les ignorará y ése será nuestro peor legado.

Los
clásicos saben que “curriculum” significa carrera; tiene que ver con camino,
destino, logros y objetivos. Ha de ser un camino que dé sentido a todo un
compendio de vivencias, experiencias, aprendizajes, que van configurando
quiénes somos y quiénes queremos ser. Nuestros alumnos no son parte de nuestro
pasado, no queremos ser sólo un recuerdo bonito en sus vidas, nuestros alumnos
están con nosotros un periodo de tiempo, relativamente corto, y queremos que
nuestro mensaje perdure; pero sobre todo, queremos que nuestros alumnos tengan
futuro, queremos que su proyecto de vida sea útil a los demás, que dé sentido a
sus vidas y que les haga personas plenas. Que sean Good News, no Fake News. ¡A por ello!
Equipo Pedagógico Provincial
Equipo de Titularidad, Provincia Claretiana de Santiago.